El paciente oncológico no informado de su diagnósticoperspectiva del enfermero de España y Portugal

  1. Franco Correia, Sara
Dirigée par:
  1. Ricardo Felipe Baldonedo Cernuda Directeur/trice
  2. María Pilar Mosteiro Díaz Directrice

Université de défendre: Universidad de Oviedo

Fecha de defensa: 21 mai 2015

Jury:
  1. Marino Pérez Álvarez President
  2. Nuria Truán Alonso Secrétaire
  3. Elizabete Maria Neves Borges Rapporteur
Département:
  1. Medicina

Type: Thèses

Teseo: 384677 DIALNET lock_openRUO editor

Résumé

El cáncer es una de las enfermedades más temidas sobre todo por el impacto que tiene en la vida de quien la sufre. En la actualidad es una de las principales causas de mortalidad en los países desarrollados. Decir a un paciente que padece de cáncer sigue siendo un difícil reto en la práctica clínica. Informar o no a una persona de un diagnóstico de cáncer ha sufrido importantes cambios en las últimas dos décadas, tanto por los avances en la medicina que conlleva al aumento de la supervivencia de estos pacientes, como también por imperativos legales en muchos de los países. Además, cada vez más se preconiza que el paciente esté involucrado en el proceso de su enfermedad y, esto solo se puede lograr a través de la autonomía del paciente, que asienta en el consentimiento informado. Por los últimos estudios se verifica que con mayor frecuencia los pacientes desean conocer su diagnóstico, con algunas diferencias en lo que respecta a la cantidad de información deseada. El problema de informar o no el paciente ha sido ya ampliamente estudiado desde distintos puntos de vistas: oncólogos, cirujanos, pacientes y familiares. Sin embargo, poca atención se ha dado al enfermero y a los cuidados de enfermería a pacientes oncológicos no informados de su diagnóstico. Conocer la opinión de los enfermeros respecto a la información al paciente oncológico, comprender si se hay cambios en la relación enfermero-paciente y en los cuidados a los pacientes no informados, y qué tipo de sensaciones se les produce a este grupo de profesionales, son aspectos que siguen por describir. OBJETIVO: Saber si la relación entre paciente/enfermero y los cuidados de enfermería, a los pacientes ingresados en plantas no específicas oncológicas, se ven modificados por el grado de conocimiento del paciente sobre su diagnóstico de cáncer. MATERIAL Y MÉTODOS: Se ha llevado a cabo un estudio descriptivo, transversal y multicentrico en dos regiones (Lisboa y Asturias), con una muestra de 276 enfermeros (138 de cada sitio). Una encuesta auto-aplicada compuesta por datos socio-demográficos y variables relacionadas con la opinión y actitudes de enfermeros respecto a los cuidados al paciente no informado de su diagnóstico fue diseñada para este estudio. Se ha utilizado el SPSS para la base de datos y análisis estadística de los resultados. CONCLUSIONES: 1. El 43% de los enfermeros refieren que alrededor de un tercio de los pacientes oncológicos que cuidan, no están informados de su diagnóstico y más de la mitad sienten que la relación que se establece con el paciente no informado no es igual a la que se establece con el paciente informado 2. La actuación del enfermero no es igual cuando cuidan a pacientes oncológicos informados que cuando lo hacen con pacientes no informados, ya que solo 1/3 de los enfermeros manifiestan no cambiar de actitud. 3. Más de la mitad de los enfermeros opinan que los pacientes oncológicos deben de estar informados de su diagnóstico de cáncer y casi la totalidad que el médico es la persona que debería informar al paciente de su diagnóstico de cáncer. 4. Estar menos tiempo con el paciente (1/3 de los casos) es la actitud más frecuentemente descrita entre las posibilidades de cambio de cuidados a los pacientes no informados con cáncer; otras actitudes como entrar menos en la habitación, hablar menos con el paciente o delegar los cuidados, fueron opciones referidas por una minoría de los enfermeros 5. Ante la demanda de información del paciente con respecto a su diagnóstico, la actuación más frecuentemente referida por los enfermeros fue la de pedir al médico que informara al paciente o derivar al enfermo a éste. La palabra que más de la mitad los enfermeros utilizarían para referirse a la enfermedad es ¿tumor¿, ocupando la palabra ¿cáncer¿ el 3º lugar. 6. Los sentimientos o sensaciones más frecuentemente descritas al cuidar a un paciente oncológico no informado son en 3/4 de los enfermeros la de incomodidad, seguido de inseguridad, nerviosismo y estrés. Solo ¿ enfermeros refieren que no les produce ninguna sensación. 7. La mitad de los enfermeros evalúan su capacidad de comunicación con el paciente como razonable o buena, sin embargo 2/3 enfermeros refieren no tener formación específica en comunicación y cerca de la mitad desconocen la normativa legal vigente sobre la información. 8. Todos los enfermeros consideran que el paciente debe de estar informado de su diagnóstico de cáncer por su médico, encontrando diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos, siendo los enfermeros de unidades quirúrgicas los que lo consideran en mayor medida. 9. Todos los enfermeros manifiestan cambios en la actuación con el paciente no informado de su diagnóstico oncológico. Se han encontrado diferencias estadísticamente significativas respecto a la unidad de hospitalización, siendo los enfermeros de las unidades médicas los que refieren con mayor frecuencia estar menos tiempo con el paciente, hablar menos con él, entrar menos en la habitación y delegar en un compañero los cuidados. 10. Un alto porcentaje de enfermeros confiesa haber engañado al paciente no informado, así como evitar hablar con él y no proporcionar los mismos cuidados ni la información relativa a los mismos, encontrando diferencias estadísticamente significativas en cuanto que los enfermeros de las unidades médicas lo hacen más frecuentemente. 11. Al comparar las características sociodemográficas entre los enfermeros de ambos países, se observa predominio de las mujeres, con diferencias estadísticamente significativas en el estado civil (mayor nº de enfermeros casados/pareja estable en Asturias), La edad (media notablemente inferior y predominio de los menores de 30 años en enfermeros portugueses), experiencia profesional (experiencia profesional global y en la propia unidad superior en enfermeros asturianos). 12. Con respecto a la información, ambos grupos coinciden que debe de ser el médico quien informe, siendo los enfermeros asturianos los que lo refieren en mayor porcentaje. Cuando hablan con el paciente para referirse al diagnóstico utilizan mayoritariamente la palabra ¿tumor¿. 13. Los enfermeros de Lisboa y Asturias refieren que muchos pacientes no están informados, llegando a más de la mitad en Lisboa. Sin embargo, los enfermeros españoles refieren un mayor porcentaje de casos en los que la familia conoce el diagnóstico y el paciente no y que la familia demanda que no se le informe. 14. Ambos grupos manifiestan que la mayoría de las veces no modifican su actuación, si bien, los enfermeros asturianos con mayor frecuencia. En cuanto al tiempo con el paciente, evitar entrar en la habitación y delegar en un compañero los cuidados, los enfermeros portugueses son los que utilizan en mayor medida el término ¿nunca¿.