Evaluación de la personalidad emprendedora mediante un test adaptativo informatizado

  1. Pedrosa, Ignacio
Dirigida por:
  1. Eduardo García Cueto Director

Universidad de defensa: Universidad de Oviedo

Fecha de defensa: 24 de abril de 2015

Tribunal:
  1. José Muñiz Fernández Presidente/a
  2. Luis Manuel Lozano Fernández Secretario/a
  3. Isabel Benítez Baena Vocal
Departamento:
  1. Psicología

Tipo: Tesis

Teseo: 384313 DIALNET lock_openRUO editor

Resumen

Antecedentes: La actitud emprendedora se encuentra condicionada por numerosos factores contextuales, culturales, sociales, económicos y personales. El estudio de la personalidad emprendedora pretende determinar si existen ciertos rasgos de personalidad que definan a los emprendedores. La evaluación de estos rasgos puede realizarse utilizando dimensiones clásicas de personalidad (i.e. Big-Five), o bien mediante la medida de determinados rasgos más específicos. Diferentes investigaciones sostienen el incremento del poder predictivo de la personalidad emprendedora cuando se aplica esta última perspectiva. El modelo propuesto por Rauch y Frese (2007a), el cual integra la aproximación de rasgos generales y específicos, ha sido el punto de partida en el presente estudio. Se propone una modificación de este modelo mediante la inclusión de nuevos rasgos específicos cuya relación con la personalidad emprendedora ha sido demostrada recientemente. Los instrumentos que permiten evaluar la totalidad de rasgos específicos de personalidad son escasos y, además, no existe ninguno que permita su evaluación de manera adaptativa. El objetivo principal fue desarrollar un Test Adaptativo Informatizado (TAI) que permita evaluar la personalidad emprendedora en jóvenes. Método: Inicialmente se desarrolló un banco de 161 ítems, el cual evaluaba nueve rasgos específicos (motivación de logro, toma de riesgos, innovación, autonornía, locus de control interno, locus de control externo, tolerancia al estrés, autoeficacia y optimismo). Estos ítems se aplicaron a 416 estudiantes (54% hombres; Medad = 17,89; DTedad = 3,26). Se aplicaron diferentes análisis cualitativos y cuantitativos para depurar el banco. En un segundo estudio, el banco obtenido previamente se aplicó, mediante un muestreo estratificado, a 2.693 estudiantes (51% hombres; Medad = 16,52; DTedad = 1,38) de diferentes regiones del Norte de España. A partir de estos datos, diversos análisis cuantitativos permitieron eliminar aquellos ítems con propiedades psicométricas inadecuadas. Se evaluaron el supuesto de unidimensionalidad y el ajuste al Modelo de Respuesta Graduada de Samejima. Finalmente, se probó la precisión y el funcionamiento del TAI mediante una simulación doble. Resultados: Los resultados del primer estudio permitieron definir un test compuesto por 127 ítems con unas propiedades psicométricas aceptables. Teniendo en cuenta las evidencias de validez de contenido, la faceta locus de control externo fue descartada. Tras múltiples análisis cuantitativos realizados en el segundo estudio, se seleccionaron 107 ítems. Este banco final de ítems mostró unas propiedades psicométricas adecuadas, una estructura esencialmente unidimensional, confirmada mediante análisis factoriales exploratorio (¿2/gln1=2,75; RMSEA=,045; CFI=,76; ratio entre el primer y segundo autovalor > 4:1) y confirmatorios (¿2/gln2= 2,36; ¿2/gln3= 2,22; RMSEAn2= ,038; RMSEAn3= ,037; CFIn2=,74; CFIn3=,75), y un ajuste adecuado al Modelo de Respuesta Graduada de Samejima. La precisión y funcionamiento del TAI se evaluó a) mediante la simulación de 130.000 respuestas, con niveles de ¿ entre ±3 (E.T.=0,423), y b) sobre los datos reales de los participantes (E.T.=0,378). El TAI mostró una elevada precisión para un amplio rango de ¿ (entre -3 y +2), empleando una media de 10 ítems. La correlación entre la estimación de ¿ en el TAI y la obtenida tras la aplicación del banco completo fue alta (r = ,91). Conclusiones: Se ha desarrollado un banco de 107 ítems, el cual permite una evaluación válida y precisa de la personalidad emprendedora para un amplio rango de ¿. Además, esta evaluación es particularmente breve, pues requiere una media de 10 ítems, constituyendo el primer TAI que, hasta la fecha, evalúa este constructo. Futuras investigaciones irán destinadas a obtener evidencias de validez en emprendedores adultos, así como a obtener datos de otras variables incluidas en el modelo y mediante procedimientos distintos al autoinforme.